El montaje más aberrante que la TV aún no reconoce

Por Ignacio Gac

El 17 de noviembre de 1975 se produjo un enfrentamiento entre miembros del MIR y un grupo de militares en la calle Bío Bío de Santiago, murió un soldado (Hernán Salinas) y el militante del MIR Roberto Gallardo Moreno.

Al otro día fueron detenidos los padres de Roberto Gallardo, tres de sus hermanos, su cónyuge, y dos sobrinos menores de edad.  Fueron interrogados y golpeados.

A la madrugada del día 19, fueron liberados Ofelia Moreno, Isabel Gallardo, Guillermo Gallardo y los menores Viviana Gallardo y Alberto Rodríquez, este último de tan sólo nueve meses de edad.  En ese momento a Ofelia Moreno se le informó sobre la muerte de su hijo Roberto y que los miembros restantes de su familia serían puestos a disposición de la DINA “porque ellos sabrían que hacer”.

Junto a los  miembros de la familia Gallardo participaron otros tres detenidos, quienes también padecieron la barbarie: Luis GangasManuel Reyes, y Pedro Cortés.

Diversas personas que se encontraban en en el cuartel militar Terranova (Villa Grimaldila noche del 18 al 19 de noviembre relatan que esa noche fue la peor de todas las que se vivieron allí. Describen una sesión de interrogatorios en el jardín, pedidos de los guardias de agua y aceite caliente, y horribles gritos de los torturados.

En la tarde del día 19 fue difundido a Chile un comunicado de la Dirección Nacional de Comunicación Social (DINACOS), el cual dio cuenta de los hechos de la calle Bío Bío y se indicó que comenzaron a realizar diligencias que permitieron seguir al grupo del MIR hasta los cerros de Rinconada de Maipú. En ese lugar a las 12 horas se registró un violento “enfrentamiento” a tiros por 30 minutos aproximadamente.

En ese enfrentamiento habrían resultado muertos: Alberto Gallardo Pacheco (65 años, padre de Roberto), Catalina Gallardo Moreno (29 años, hermana de Roberto Gallardo), Mónica Pacheco Sánchez (25 años, profesora, cónyuge de Roberto), embarazada de dos meses y medio. Luis Ganga Torres (21 años), Manuel Reyes Garrido, y Pedro Cortés Jelves. En el comunicado se indicó además que uno de los extremista habría huido y que dos agentes de seguridad resultaron heridos.

Julio López Blanco y Roberto Araya (recientemente fallecido y absuelto por tal motivo) trataron el tiroteo en Televisión NacionalClaudio Sánchez hizo lo suyo en Canal 13. El periodista de TVN mostraba lo que quedaba de los proyectiles y afirmaba:  “(…) las últimas informaciones dicen que otros dos grupúsculos del MIR y del proscrito Partido Comunista se encuentran cercados por fuerzas de la DINA»

Las múltiples heridas de bala y la condición de los cuerpos dan cuenta que obviamente no murieron en un enfrentamiento. Se trata de uno de los montajes más aberrantes orquestados por los medios de comunicación considerando el nivel de brutalidad, y la sin vergüenza e indiferencia de los canales que formaron parte de estos delitos de lesa humanidad. Mientras que gente como Claudio Sánchez ni siquiera ha querido acercarse cuando se le ha pedido colaboración, en Canal 13 hicieron lo posible para no soltar el video de la nota correspondiente.

Alberto Gallardo Pacheco se encontraba despedazado; sus hijas Catalina Gallardo Moreno se encontraba con las cuencas de sus ojos vacías, se los habían arrancado; Mónica Pacheco Sánchez  terminó son su hijo de dos meses y medio salido de su vientre. 

Por si fuera poco, Rolando Rodríguez Cordero, novio de Catalina, fue asesinado 11 meses después.

Ningún vencido tiene justicia si lo ha de juzgar su vencedor

Una denuncia interpuesta por Isabel Gallardo Moreno (la propia familia), dio origen a un sumario que resultó en un fallo en 2007 por el Colegio de Periodistas. Allí resultó una condena ética a los periodistas con un año de suspensión de la colegiatura y una censura pública. Algo es algo, la verdad es importante, pero respecto a la justicia es casi una anécdota.

Hace unas semanas se condenó por estos crímenes a 20 años de presidio a Manuel Contreras, Marcelo Moren Brito, Miguel Krassnoff, Basclay Zapata, y Rolf WenderothEl fallo también incluye una reparación del Estado a los familiares de las víctimas, indemnización variable entre el equivalente a 120.000 y 300.000 dólares.

Lo que se contrapone al concepto de justicia del hijo de Catalina, Alberto Rodríguez Gallardo, quien también fue detenido a sus 6 meses de vida, el año pasado dijo: “Para que la Justicia sea plena debe ser oportuna y proporcional al daño causado” 

No puede ser que hasta el Colegio de Periodistas se haya adelantado a los propios tribunales. Es triste ver que la propia familia de las víctimas -durante décadas- le exija disculpas públicas a los canales involucrados y que reconozcan la mentira que expusieron. Canales ‘complices de la tortura’, quienes se creen evolucionados hablando del “Caso Quemados” o el asunto que esté en la noticia. No se puede creer la demora de la justicia, los victimarios ya se están muriendo de viejos, han vivido como reyes, nunca han pagado nada, nosotros les pagábamos, han tenido mejores condiciones que la mayoría de los jubilados de Chile. El sistema que se instauró en dictadura les sigue funcionando en pleno 2015. Es inaceptable.

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Sabemos que este tipo de montajes comunicacionales son de antigua data y observamos con tristeza que aún se siguen utilizando contra nuestro pueblo pobre. Instamos a sacar enseñanzas de este; en particular se lo pedimos a las nuevas generaciones de periodistas” 

Isabel Gallardo, 2007. Tenía 16 años cuando ocurrieron los hechos, vio todo el montaje por TV en su casa, imagínense cómo lo vivieron ahí.

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